La voz, en una frase
Le hablamos de tú a alguien que ya vivió lo que le estamos contando.
No le explicamos lo que ya sabe. No lo asustamos. No lo felicitamos. Nombramos con precisión algo que sintió y no había puesto en palabras.
Si un párrafo podría estar en el blog de cualquier consultora, está mal.
Cómo suena
El texto del manifiesto es el patrón. Vale la pena leerlo antes de escribir cualquier cosa.
Entenderse va mucho más allá de hablar el mismo idioma.
En cualquier conversación pasan tres cosas a la vez: lo que se dice, lo que se hace y lo que se siente. Y casi nunca coinciden.
Pasa entre una madre y su hijo, en una pareja o entre dos desconocidos: cada persona deja caer su propia gota, y como en el agua, las ondas de la comunicación no obedecen a nadie.
Saber escuchar es asomarse a ese cruce, donde los gestos dicen más que las palabras, los silencios pesan y el cuerpo revela lo que nadie preguntó.
Fíjense en cómo está armado, porque ésa es la receta:
- Abre negando una definición pobre. «Entenderse no es hablar el mismo idioma.» Primero se quita de en medio lo que el lector cree.
- Dice el mecanismo como un hecho, no como un hallazgo propio. No «descubrimos que», sino «pasan tres cosas a la vez».
- Se sale de la oficina. Una madre y su hijo. Una pareja. Dos desconocidos. Si sólo vale dentro de una empresa, no es una verdad: es un argumento de venta.
- La imagen hace el trabajo, y no se explica. Las ondas que se cruzan no llevan un «es decir, que».
- Va en tríos. Lo que se dice, lo que se hace, lo que se siente. Tres aguanta; cuatro se deshace.
- Cierra sin moraleja. El último renglón no resume: aterriza.
Reglas cortas
- Frases cortas junto a frases largas. Dos seguidas del mismo largo adormecen. Después de una frase con carga, una corta.
- Punto y seguido antes que coma. Si dudan, corten.
- Cero datos inventados. Ni porcentajes, ni «el 70 % de los equipos», ni estudios que no leyeron. Si no tienen el número, la frase se escribe sin número. Vale más.
- El ejemplo antes que el adjetivo. No «una junta tensa»: «todos recogiendo sus cosas antes de que termine».
- Nada de rayas largas. Guion normal.
- No usamos: «llegar» como verbo de la marca, «sinergia», «empoderar», «transformar vidas», «a otro nivel», «no es casualidad que».
Las tres palabras de la casa
Ésta es la que más se rompe sin querer, así que va con detalle.
| palabra | qué papel juega |
|---|---|
| hablar | Lo que no basta. Se usa para negar: «nadie habla sólo con palabras». Nunca es lo que ofrecemos. |
| conversación | El lugar y el proceso. Es lo que intervenimos. Cuando el texto habla de lo que se hace, va conversación. |
| entenderse | El resultado que se busca. Cuando el texto habla de para qué, va entenderse. |
Y una regla encima de esas tres: «entenderse» no se promete.
Va en infinitivo, como aprendizaje («aprender a entenderse»), o en negativo, como costo («no entenderse sale caro»). Nunca en futuro: ni «van a entenderse», ni «lograrás que tu equipo se entienda». Prometemos el aprendizaje, no el milagro.
De dónde sacar un artículo
De algo que les pasó esta semana. En una junta salió solo: una película que vieron y tenía una escena de responsabilidad clarísima. Eso es un artículo.
El molde es corto, de unas cuatrocientas palabras:
- La escena. Concreta, con hora y lugar si se puede. «Jueves, once de la mañana.»
- Lo que cualquiera diría que pasó. La explicación fácil.
- Lo que pasó de verdad. Aquí entra lo que ustedes saben y el lector no.
- Qué hacer distinto. Una cosa, no cinco.
Sin conclusión con moraleja. Que el lector saque la suya.
Para pedírselo a ChatGPT
Este botón copia el criterio completo. Péguenlo en ChatGPT y debajo escriban su encargo: qué escena quieren contar, con sus palabras y con detalles. Después léanlo en voz alta: si hay una frase que no dirían hablando, esa frase se cae. Ése es el único filtro que importa.