Marca · banco de pruebas

La firma

El wordmark, el isotipo y el espacio entre los dos. Todo lo que hay aquí está medido, no puesto a ojo: el tamaño del isotipo sale de la altura de caja alta, el hueco se balancea contra la tinta real de cada lado y el kerning reproduce los valores que ya viven en web.css.

Los mandos hablan de tinta, que es lo que se ve. Si el mando dice que el isotipo mide una caja alta, mide una caja alta en pantalla, aunque para conseguirlo haya que pedirle al SVG una caja más grande que su dibujo.

Lo que se robó del Tec. Su manual define el área de protección con una medida modular: «la dimensión a, que corresponde al diámetro del círculo central del escudo». No un número de milímetros, un módulo que sale del propio dibujo. Aquí a es el diámetro del aro más chico del isotipo, que es donde cayó la gota.

Su wordmark, en cambio, no es itálica: es una serif con remates en altas y bajas, elegida por legibilidad. Lo que sí comparte con el nuestro es eso, que es serif y que va en altas y bajas.

Las guías, de nuevo. Antes eran tres rayas de lado a lado rotuladas «caja alta», «equis» y «base». Eran ciertas y no guiaban nada, porque describían la tipografía en vez de la decisión. Ahora son cuatro y cada una contesta una pregunta: la banda es el cuerpo de la palabra y la unidad de todo lo demás; la caja es el isotipo medido contra ella, sobre su tinta y no sobre su viewBox; el eje se pone rojo cuando el signo no está centrado en la banda; el corchete mide el hueco de tinta a tinta.