Volver al laboratorio

El hero, cinco maneras.

El titular de la portada es el espacio más caro de la página y hoy lo ocupa el concepto rector, que es otra cosa. «Nadie habla sólo con palabras» es cierto y es memorable, pero es una observación sobre las personas, no sobre lo que estas tres hacen con una empresa. Podría encabezar un libro o la página de cualquier consultoría del mundo.

El concepto rector no tiene que ser el titular. Son dos trabajos distintos, y el concepto ya vive donde le toca: en Cómo funciona, que es justo la sección que lo explica.

Ya se decidió: la D. Está puesta en la landing. Y el concepto rector no se perdió: bajó a rematar la sección de los tres planos, que es donde llega como conclusión de lo que acabas de leer y no como una afirmación que hay que aceptar de entrada.

La C se cayó por una razón que vale la pena no olvidar, y es de Roberto: «sabiendo hacer qué». La frase promete destreza en algo sin nombrar el algo, así que sólo funciona con quien ya sabe qué venden. Justo el lector que no tenemos.
Ninguna de estas cinco es copy inventado. Todas salen del deck aprobado o del canvas de propuesta de valor que se levantó con ellas. Lo que cambia no es lo que dicen, es cuál de las cosas que ya dicen va primero.